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Massimiliano Gioni, comisario de la Bienal de Venecia
(30/01/2012)
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Massimiliano Gioni, comisario de la Bienal de Venecia
Massimiliano Gioni, crítico de Arte y comisario de exposiciones, será el máximo responsable de la LV edición de la Bienal de Venecia. Gioni, que tiene 39 años, trabajaba desde 2007 en el New Museum de Nueva York, donde llegó a ser conservador jefe y director adjunto. El nuevo comisario de la bienal más importante del mundo trabajó también como director artístico de la Fundación Nicola Trussardi de Milán.

Massimiliano Gioni cuenta con una apabullante experiencia en el mundo del Arte contemporáneo, a pesar de su juventud. En 2010 dirigió la VIII Bienal de Guanyú (Corea del Sur), y anteriormente había comisariado la IV Bienal de Berlín y la Manifesta 5 de San Sebastián. La Bienal de Venecia ya había contado con sus servicios en 2003, cuando se hizo cargo de la sección ‘La Zona’.

Massimiliano Gioni ha comisariado exposiciones para el New Museum de Nueva York; la Fundación Nicola Trussardi, el Palacio Dugnani, la Estación de Porta Genova y la Villa Real de Milán. El comité de selección presidido por Paolo Baratta ha valorado también la experiencia que tiene Gioni en el mundo editorial, donde ha participado en la creación de numerosos proyectos, como las revistas Charley y Flash Art, y ha colaborado con Artforum, Domus, Frieze, Parkett, Rolling Stone y Wired.

El nuevo comisario de la Bienal de Venecia afronta el reto de superar el éxito conseguido por la quincuagésimo cuarta edición, que atrajo una notable afluencia de críticos, comisarios, periodistas, directores de museos y galeristas. El inmenso escaparate de la creatividad contemporánea que es la Bienal ofreció en 2011 composiciones audiovisuales, representaciones lumínicas y todas las técnicas imaginables para hacer aún más evidente el retroceso de la pintura en el siglo XXI.

La crisis económica y la corrupción política fueron los asuntos que centraban la mayoría de las propuestas que primaron una vez más al cine y la videoinstalación en salas oscuras y ruidosas donde recalaban los visitantes tras larguísimas colas en el exterior de los pabellones. La guerra, el desempleo, las desigualdades de clases y hasta la primavera árabe fueron algunos de los asuntos que los artistas trataron con mayor profusión para subrayar la necesidad de replantear un sistema mundial en entredicho.

La LIV edición de la Bienal de Venecia contó con la participación de 89 estados, doce más que en 2009. Asistieron por primera vez Andorra, Haití, Arabia Saudí y Bangladesh; y regresaron, tras muchos años de ausencia, la India, Irak, Suráfrica, Argentina, Costa Rica, Cuba, el Congo y Zimbabue.