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Un caballito dorado en el cuarto plinto de Trafalgar Sq.
(24/04/2012)
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Un caballito dorado en el cuarto plinto de Trafalgar Sq.
Un caballito infantil cubierto de purpurina es el nuevo inquilino del cuarto plinto de Trafalgar Square, plaza londinense que conmemora la batalla en la que el Reino Unido venció a las tropas francesas y españolas. La sorprendente escultura es una creación de la pareja escandinava Elmgreen & Dragset, que ganaron el concurso para ocupar el único pedestal que no sostiene a una figura histórica frente a la estatua de Nelson.

Elmgreen & Dragset titulan su obra ‘Estructuras sin potencia’, y han tratado de cuestionar con ella la tradición de construir monumentos militares. “Seguro que dará que hablar", dijo el alcalde de Londres cuando anunció el resultado del concurso con el que cada año se busca una instalación artística que ocupe provisionalmente el espacio creado para sostener una estatua ecuestre del rey Guillermo IV que finalmente no se fundió por falta de fondos. El alcalde Boris Johnson calificó la obra ganadora del concurso como “ingeniosa y enigmática” para subrayar a continuación la posición de su ciudad como una de las más atractivas para el mundo del Arte.

El jurado del concurso para ocupar el cuarto plinto de Trafalgar Sq. decidió que el caballito dorado de Elmgreen & Dragset se sustituya en 2013 por un enorme gallo del color añil que popularizó en sus cuadros Yves Klein. Su autora es la artista alemana Katharina Fritsch, que lo diseñó para simbolizar las ideas de “regeneración y fuerza”.

Las dos obras premiadas aportan ideas “nuevas e imaginativas” para “conectar el Arte contemporáneo con las raíces históricas de la Plaza de Trafalgar”, en palabras de Ekow Eshun, presidente de la Comisión del Cuarto Plinto, que es la institución encargada de organizar el concurso. Sus miembros tuvieron que elegir entre media docena de finalistas, entre los que se encontraban también un pastel a base de ladrillos y hasta un órgano de iglesia conectado a un cajero automático.

Éste último era el proyecto más popular, a tenor de los comentarios de los miles de personas que visitaron las maquetas de las propuestas finalistas en la Iglesia de Saint Martin in the Fields, donde estuvieron expuestas durante meses. Llegó desde Puerto Rico de la mano de otra pareja: Allora & Calzadilla.

La estadounidense Jennifer Allora y el cubano Guillermo Calzadilla, residentes en la isla caribeña desde 1995, habían diseñado una instalación en la que el órgano de una iglesia sonaría en toda la plaza cada vez que alguien consultara su cuenta corriente o extrajera dinero del cajero automático instalado en la base del plinto. Es el contraste habitual en sus obras entre lo sagrado y lo profano, el Arte y la tecnología, siempre adobado con grandes dosis de sentido del humor.

El dúo de Puerto Rico también tuvo que competir con la escultura titulada ‘Sikandar’, del británico Hew Locke, que se inspiró en la escultura ecuestre de George Stuart White, un héroe nacional al que cubrió con medallas y otras joyas de manera exagerada. Además estaba el paisaje montañoso de Mariele Neudecker , que quiso rendir homenaje a los grandes paisajistas británicos cuyas obras se exhiben en la National Gallery, y el pastel construido a base de ladrillos por Brian Griffiths, inspirado en el que se sirvió en la boda de Louis de Battenberg y Victoria de Hesse.

Moira Sinclair, directora del Arts Council, un organismo público que se encarga de promocionar las artes, se mostró encantada con todas las propuestas, puesto que contribuyeron a generar debate sobre el Arte contemporáneo, que es la misión del concurso. Así ocurrió también con el ganador del año anterior, Yinka Shonibare, un artista de origen nigeriano que metió en una botella el barco con el que el almirante Nelson participó en la Batalla de Trafalgar.